miércoles, 14 de abril de 2010

Como reducir la deuda y que no se note

Como decía ayer, la soluciones, al menos las mejoras, de nuestros actuales problemas, los de las sociedades occidentales, pasan por una reducción de la deuda. Como hemos podido ir viendo en los posts anteriores la transferencia de la deuda de un sector de la economía a otro lo único que hace es mover el problema (exceso de deuda) de una parte a otra de la economía, como si de un partido de tenis se tratara. En cada parte de la economía genera unos problemas específicos distintos, pero graves y que pueden acabar con el colapso de la propia economía de una sociedad.




Así que parece evidente que si la solución no pasa por el aumento de la deuda, debe pasar como poco por su estabilización y mucho mejor por su reducción. Como ayer veíamos en el video de Koo, el problema no es exclusivamente un exceso de deuda. Es la percepción que tienen los agentes económicos de que no van a ser capaces de pagar dicha deuda y que por tanto tienen posibilidades de perderlo todo. Esto es básicamente debido a que sus activos no dejan de perder valor y por tanto ya no bastan para amortizar la deuda contraída, en caso de que esto fuese necesario. Ya se que es un resumen un tanto simplista y muy generalizado, pero se ajusta bastante bien a la mayor parte de los casos actuales en nuestras economías.



De esta manera, tomando la suposición anterior como cierta, la mejor solución para que la economía vuelva a tener hambre de crédito y de deuda, lo que debemos intentar es balancear los libros contables de los agentes económicos. O sea, que lo que se debe y lo que se posee (en valor) esté más acorde con lo que nuestros débiles cerebros sean capaces de aceptar. Puesto que tenemos dos partes en el balance, la deuda y los activos, deberíamos actuar en alguna de ambas partes o en las dos a la vez, en la dirección adecuada, para generar una sensación de tranquilidad en los agentes económicos.



La parte de los activos es muy difícil de manejar. Los mercados en los que se mueven dichos activos son enormes, casi infinitos si los comparamos con el poder de los gobiernos. El mercado inmobiliario en España, en USA y en algún que otro país sigue KO a pesar de las ayudas que se han dado, de los tipos de interés y de los precios más bajos. En UK se ha recuperado un poco pero no lo suficiente como para generar una revalorización generalizada y fuerte de la vivienda. El único mercado que ha reaccionado de manera muy positiva a los estímulos ha sido la bolsa. Pero falta saber por cuanto tiempo. Y además la bolsa no es un mercado que esté participado ampliamente por la sociedad. Un reciente estudio en USA muestra que tan solo un 20% de la población de ese país posee más de 10000 $ de acciones o algún otro producto relacionado con la bolsa. Es un buen porcentaje pero sigue siendo una pequeña parte de los agentes económicos.



Y si las valoraciones de los activos son difíciles de tocar, solo nos queda la deuda. Debemos reducir su valor para que su relación con el valor de nuestros activos sea más aceptable para nosotros. Yves Smith propone cuatro maneras de reducir la carga que supone la deuda:



1.- pagando la deuda con los ahorros acumulados previamente.

2.- Imprimiendo dinero para así con inflación reducir la carga de la deuda.

3.- Renegando de la deuda en parte o totalmente vía impago.

4.- Renegando de la deuda en parte o totalmente vía condonación de la deuda



Yo añadiría otro mecanismo, que no viene más que a ser una variante del 4º propuesto por Yves, y que sería la renegociación de la deuda.



El primer mecanismo es el más deseable de todos. Nadie sale del todo perjudicado (salvo el endeudado que pierde su stock de ahorros).El consumo y la inversión se verían afectados ante la bajada de los ahorros, pero la deuda también se reduciría y el flujo del crédito sería posible de nuevo. El problema de este sistema es que la mayor parte de los países occidentales (por no decir todos) tienen unos niveles de ahorro más bien limitados. Buena parte de lo que se consideran ahorros están en una forma u otra de activos, no solo en metálico. Y esos activos llevados al mercado perderían valor rápidamente (si se llevasen en masa). El ahorro de las economías occidentales es muy limitado y como he dicho bastante basado en activos no en cash, que es lo que hace falta ahora. No digo que este sistema sea inviable, solo digo que produciría deflación y contracción económica.



El segundo caso es que se ha venido utilizando en las economías occidentales en el pasado. Siempre ha funcionado más o menos bien, hasta hoy. Y hoy no funciona, porque el mecanismo de creación de dinero se basa en que la gente se endeude. Es decir, un banco central crea de la nada 10 euros, y se los presta a un banco comercial. Este presta 9 de esos 10 euros, que son ingresados en otros tantos bancos que hacen la misma operación. Al final, los 10 euros iniciales han generado unos 90 (más o menos, por Internet andan los cálculos exactos) de deuda a lo largo del sistema. Esa deuda es dinero nuevo en circulación. Dinero nuevo significa que el viejo pierde valor. La deuda denominada en dicho dinero viejo pierde también valor. Aunque hemos generado nueva deuda, con lo cual el sistema no funciona. Como se ve, nunca ha funcionado. Lo único que se hacía era posponer el problema, hasta que ha llegado un día que los bancos comerciales no prestan ni 1 euro de los 9 que creo de la nada el banco central. Y no lo hace porque no puede y porque no encuentra quien lo quiera. La demanda de crédito en Europa y USA se está contrayendo desde el inicio de la crisis. Eso quiere decir que la gente no se quiere endeudar más.



El tercer caso es el que está pasando poco a poco (unido al primero). La gente y las empresas (y los gobiernos desde hace poco) hacen lo que pueden para honrar sus obligaciones. Pero se da el caso en que eso no se puede hacer más y se impaga. El impago destruye directamente la deuda. Es la manera más rápida de destruir la deuda. Sin embargo, dependiendo del país del que hablemos, genera nuevas cargas y obligaciones en el tiempo y en el patrimonio que pueden ser también muy destructivas para la economía. Los embargos.



Por último tenemos la condonación de la deuda. Es el más bohemio de los sistemas para reducir la deuda y quizá el más utópico también. Curiosamente creo que es el más eficaz. Porque si se posibilitasen herramientas para condonar la deuda, herramientas estándar que funcionasen automáticamente en caso de impago o de devaluación del activo subyacente (aquel que respalda de deuda), los bancos serían más reacios a prestar en tiempos de bonanza y serían más críticos con los posibles clientes, la falta de lo cual nos ha llevado a la crisis. En cualquier caso, el supuesto que más me gusta a mi es la variante de la condonación que supone la refinanciación. Creo que sería el más eficaz de los sistemas. El problema que genera este sistema es que las pérdidas que se producen por la devaluación de los activos, deben ser pre-negociadas. Es decir, en los cuatro sistemas anteriores las pérdidas son automáticas. Se generan solas y van a parar a quien le toque (normalmente el endeudado). Con este nuevo sistema, debería haber una negociación, lo cual, probablemente lo haría poco versátil.



No quiero enrollarme más. Para mí, el último sistema es el más humano y el más óptimo. Las pérdidas de un mal negocio deberían ir a parar (en porcentajes abiertos a debate) a ambas partes del contrato, endeudado y el que presta. No puedo decir que haya expuesto unas líneas claras de como debería hacerse, pero creo que es mejor que todo lo demás, que ya lo hemos probado y causa muchos problemas. Este sistema también los causaría, no nos engañemos. En este sistema todas las partes pierden algo lo cual a la larga afectaría al consumo, a la inversión y al propio crédito, pero creo que al repartirse la carga de las pérdidas el efecto negativo sería más suave.



Por último decir, que toda la conversación anterior se refiere única y exclusivamente a la reducción de la deuda, que hoy en día supone una grave carga para los sectores productivos. A parte de eso, tenemos un mundo donde la sobreproducción es enorme. Quiere esto decir, que la capacidad productiva del mundo es mucho mayor que la actual demanda. Este es otro problema relacionado con lo visto, pero distinto. Se debe de reducir también la capacidad productiva para que se adecue a la actual demanda. Y eso inevitablemente es también traumático. Quizá otro día hablemos del tema. Un saludo

martes, 13 de abril de 2010

Balance Sheet Recesion...

Muy buenas de nuevo. Continuando con la línea de pensamiento generada hasta la fecha en este blog, vamos a continuar teorizando (en realidad fusilando lo que otros autores más sabios que yo dicen sobre el tema) sobre cual va a ser la senda que sigamos y cual debería ser la mejor salida de los problemas en los que nos encontramos. Antes de nada me gustaría que vieseis un pequeño video de un economista Japonés llamado Richard Koo explicar lo que el ha deidico llamar “Recesión de Balance” o “Balance Sheet Recesion”:






Como el video está en inglés y quizá haya gente que no entienda lo que dice este simpático hombre, voy a resumirlo un poco. Básicamente el hombre nos habla de la experiencia Japonesa de los últimos 20 años. Habla de las dos décadas perdidas, como se las conoce actualmente. Y nos dice que empezaron con una burbuja inmobiliaria, como en el caso actual. Nos dice también que las medidas que se tomaron en aquella época fueron las de bajar los tipos de interés y las de inyectar cantidades ingentes de dinero en los bancos y en la economía. Según dice él, como en la actualidad. Dice también, que a pesar que en la universidad no se lo enseñaron (por ser keynesianas) el resultado de todo esto fue crecimiento muy débil en el mejor de los casos y recesión continuada en el caso normal. Entonces nuestro señor Koo nos habla de que esto fue así debido a que a pesar de todas las inyecciones de dinero del gobierno, los agentes económicos no continuaron el ciclo de la deuda. A pesar de los tipos de interés al 0%, las empresas y consumidores Japoneses no aumentaron su deuda, sino que la redujeron (pagandola). Según Koo, esto fue debido a que los activos de dichos agentes económicos estaban perdiendo valor, y así fue a lo largo de todo este tiempo. El que dichos activos perdieran valor, cuando habían sido adquiridos con deuda, significaba que tanto empresas como particulares debían más del valor que tenían sus activos. Como se dice en inglés, estaban “underwater”. Es decir, vendiendo el activo (casa, acción, bono etc) no se podía pagar la deuda, así que, según Koo (y yo estoy de acuerdo) la opción lógica para estos agentes económicos era pagar la deuda, no endeudarse más, aun cuando los tipos de interés estaban al 0%. Básicamente, esta dinámica prevalece hasta que los balances de los agentes económicos están saneados. Es decir, sus activos y sus deudas encuentran un balance adecuado. Esto ocurre cuando los niveles de deuda se han reducido lo suficiente o cuando los activos se han revalorizado lo suficiente. Por tanto, el señor Koo nos dice que el camino que vamos a seguir es similar al de Japón en estos últimos 20 años. Mientras que las cuentas de empresas, particulares y banca no estén saneadas, buena parte de la producción (ingresos) irá destinada a amortizar deuda, no a aumentar la producción. Eso será un buen lastre para las economías occidentales durante años.



Este video aparece en un post muy interesante de Yves Smith, de la que ya he hablado. El post entero de Ives lo podeis encontrar en el siguiente link:

the origins of the next crisis

Es un resumen de los pensamientos de Yves, a cerca del encuentro de economistas en Cambridge, apadrinado por George Soros, para buscar soluciones a los problemas actuales. Es muy bueno y creo que acierta en cada uno de los puntos que expone. Debeis leerlo.


Pero siguiendo con nuestro post, Koo acaba su intervención diciendo algo que nosotros ya hemos nombrado en este blog. Y dice, básicamente, que una reducción de la deuda privada, toda a la vez, lleva a contracción económica. Que el gasto y endeudamiento público son necesarios. Y que si se piensa en reducir más vale que se esté seguro que va a haber una parte del sector privado para recoger el testigo. O sea, que aboga por el fuerte endeudamiento público, mientras el sector privado esté desapalancandose (reduciendo la deuda).



Y esto es básicamente, lo que hemos venido diciendo hasta ahora. Que la reducción del deficit fiscal puede traer consecuencias negativas. Así dice Koo que pasó en Japón en 1998 y en 2001. Como veíamos en artículos anteriores, una reducción de la deuda del sector público, se traducirá en un aumento de la del sector privado (siempre y cuando importaciones sean constates). Pero este sector no quiere aumentar su deuda, lo cual solo nos deja un camino, la contracción de la economía.



Sin embargo, tampoco quiero que se me malinterprete. El pensamiento de Koo no lo comparto. Solo comparto sus conclusiones. Es decir, estoy de acuerdo con él en que una reducción ahora del gasto público nos llevará a una nueva recesión. Pero lo que no estoy de acuerdo es que el gasto público sea la solución. A la larga, el endeudamiento público resulta demasiado caro e inviable. Quizá el mejor ejemplo a ver como evoluciona sea el propio caso Japonés. Tiene una deuda pública relativa a su PIB del 200% y todavía tiene fuertes deficits fiscales. El caso Japones tiene sus peculiaridades, pero aunque no se pueda extrapolar al 100% a nuestras economías occidentales, si que se pueden sacar ciertas conclusiones. Sobre todo en un futuro próximo. Al menos eso creo yo.



Y es que Japón puede ser la nueva Grecia. Podría ser que la financiación de la deuda pública Japonesa se vaya por las nubes. Hasta ahora eso no ha pasado, debido a que los mayores compradores de la deuda pública Japonesa han sido los propios Japoneses. Con sus ahorros. Y debido a que Japón ha sido un país netamente exportador. Así que con el resto del mundo en franca expansión, Japón no ha tenido graves problemas de paro, aunque sí de deflación de salarios y de activos. Cuando la crisis empezó en Japón, sus tasas de ahorro eran elevadas. Ahora no lo son. Es posible que en breve (aunque eso es dificil de decir) los propios Japoneses no se fíen de la habilidad de su gobierno de pagar sus deudas. Y esa será la “deadline”. Quizá no ocurra nunca, y Japón pueda seguir endeudandose otros 1000 años, pero yo no lo creo. Y un problema de financiación del estado Japonés se traduciría en impago de sus obligaciones, con unas ramificaciones a todo el mundo que serían dificiles de calcular.



Como se ve, y como vengo diciendo desde que esto empezó hace ya unos 4 años, no hay solución fácil. Todas conllevan consecuencias penosas. Yves en su post da una serie de posibles caminos a recorrer, todos ellos teniendo en común la reducción de la carga de deuda. Creo que este es el camino a recorrer, como ya vengo diciendo desde hace años. La mejor solución es reducir la deuda, pero esta reducción se puede hacer de muchas maneras y se debe buscar la que sea óptima y menos dolorosa. Este post ya se ha alargado mucho, así que hablaremos de esas formas de reducir dedua en un futuro post. Un saludo

miércoles, 24 de marzo de 2010

Guerras mercantiles. El nuevo mercantilismo

 Este post va a ser breve. Bueno, en realidad va a ser muy largo, pero no va a ser mi post, sino uno de la señora Yves Smith, editora del blog Naked Capitalism (http://www.nakedcapitalism.com/ ). En el, apoyandose en lo que otros autores han escrito sobre el tema, analiza y expande la explicación que yo he dado en este blog hasta la fecha, acerca del el problema de reducir los déficits fiscales de los estados.

  Es muy interesante como su razonamiento (y el de los autores a los que ella hace referencia) les lleva a que si lo que se pretende es reducir la deuda pública y la privada a la vez, la única salida será vía aumentar las exportaciones de los diversos paises (o de la comunidad económica Europea). Pero si los paises que ahora tienen surpluses (Alemania, Japón y  China) no comienzan al mismo tiempo una política de aumento de la deuda de sus sectores privados (aumento de las importaciones hacia esos países), lo que se generará es una guerra mercantilista, donde todos los paises pugnarán unos con otros por un trocito del mercado internacional. Esas tensiones internacionales ya están empezando a verse. Los americanos con China, a la que no hacen más que acusar de manipuladora de su moneda. Esta manipulación, según los americanos, favorece las exportaciones chinas. Así que los americanos están planteandose poner tasas a la importación de los productos chinos. Un senador americano ha propuesto una tasa del 25%. "Casi ná". Por nuestra parte, los alemanes no están dispuestos a gastarse su dinero para rescatar los paises con grandes deudas públicas (de momento Grecia). Así  parece haberlo insinuado hace unos días Merkel. Le dicen a Grecia que se vaya al FMI. Y que reduzca su deuda pública (con lo que eso conlleva, ya lo hemos visto). Mientras tanto, ellos no ceden en su empeño de ser un pais netamente exportador. Esto no puede acabar bien.

  No me enrollo más. Disfrutad del post, que es la mar de interesante. Solo decir que está en inglés. Si alguien no lo entiende que me lo escriba en los comentarios y lo traduzco. No lo he hecho por que es un poco largo y me habría costado mucho hacerlo, con lo cual se habría perdido la "actualidad del mismo". Sin embargo, si alguien quiere que lo traduzca, no tiene más que pedirlo:

www.nakedcapitalism.com/2010/03/entering-a-new-mercantilist-era.html

Un saludo a todos

martes, 23 de marzo de 2010

Hay que subir o bajar los impuestos...

Esta creo que es la pregunta del millón hoy en día. Una vez hemos discutido las posibilidades que tiene un gobierno a la hora de manejar la economía, parece que ninguna de las soluciones que se nos plantean es la adecuada. Hagamos un poco de resumen. Como veíamos en el antiguo foro del bullfighter, resulta que el sector privado (más los consumidores que las empresas) están muy endeudados, demasiado. O como les gusta decir a los americanos, están demasiado apalancados. Esto básicamente, quiere decir que el ratio de la deuda que soportan en relación con sus ingresos es muy elevada. Una vez se desencadenó la crisis (y ahora no nos interesa debatir cual fue el motivo primigenio) la psicología de la sociedad cambió de  una aceptación e incluso simpatía por la deuda, hacia una aversión. En otras palabras, el dolor de la crisis inclinó la balanza hacia el ahorro y no hacia el gasto. Reducción de deuda, desapalancamiento o como querais llamarlo.

  La traducción que podemos hacer en relación con las fórmulas que veíamos en los posts anteriores, eran de una reducción del deficit privado. Sin la oportuna mejora del sector exterior, dicha reducción de deuda del sector privado se debía de traducir en un aumento de la misma del sector público. El aumento ha sido tal que los mercados de deuda se han asustado (los inversores) y los tipos de interés han subido en consonancia. Y esa es la ecrucijada. Si reducimos el gasto público, mejorando su balance como los mercados de deuda esperan que hagamos, resulta que dicha mejora del balance público debe de traducirse en un empeoramiento del balance privado (siempre y cuando nuestro sector exterior no cambie, cosa que no se ve probable a corto plazo).  Este aumento de la deuda en el sector privado se produciría antes de que  dicho sector esté dispuesto a hacerlo (y sea capaz de hacerlo) por lo que si no lo hace, el PIB caería de manera que el % de su deuda en relación con dicho PIB se mantuviese constante o subiera para así reducir % de deuda con respecto al PIB del sector público. Es decir, recesión.

  Si el gobierno decide seguir gastando sin control, los mercados de deuda nos castigarán subiendonos los tipos de interés hasta que podría llegar un punto en el que el gobierno no fuese capaz de pagar sus deudas y tuviese que declararse en suspensión de pagos. Esto, posiblemente nos obligaría a hacer reajustes fiscales serios (para ganar la confianza de nuestros acreedores) los cuales nos llevarían también a la recesión.

  Como se ve, ninguno de los futuros son alagüeños. Nuestra única salida, tal y como están las cosas, sería la de mejorar nuestra productividad y competir en los mercados internacionales de manera que un superábit exterior ayudase a mejorar tanto el balance público como el privado. Yo tengo serias dudas de que nuestro país, en el corto plazo, sea capaz de hacer esa competencia en los mercados internacionales.

  Bueno, basta ya de resumen. La cuestión es que parece que nuestro gobierno ha decidido seguir la política de la reducción de la deuda pública. Para ello parece ser que ha decidido (o al menos eso nos quiere hacer creer) reducir los gastos públicos, por un lado y un aumento de algunos impuestos, por otro. No voy a entrar en debates de si la política de tener contentos a nuestros acreedores es mejor o peor que la de seguir gastando, ya que como acabo de explicar, ningúna de ambas parece buena. Ahora bien, si lo que pretendemos es reducir gastos y aumentar la recaudación, deberiamos tener claro cual es la mejor manera. Centrandonos en el aumento de la recaudación, yo no creo que la subida de impuestos sea la mejor manera de aumentarla, por varios motivos.

  El primero es la economía sumergida. Ya vimos unas tablas comparativas de los datos económicos de los paises del club MED. Podeis verlas en un post mas abajo. Lo cierto es que a mi hay varias cosas que no me cuadran. Veamos un gráfico interesante de Javier Sevillano ( http://www.javiersevillano.es/) que amablemente  nos ha dejado usarlo:
(hacer click para aumentar)

   En el vemos la evolución del número de parados en España según datos de la EPA. Lo interesante de este gráfico es que podemos comparar distintas epocas en cuanto a los niveles de paro y la reacción de la sociedad. En los años finales del gobierno de Gonzalez las tasas de paro fueron altas y la gente se echó a la calle. En la actualidad, las tasas de paro son mayores y sin embargo hay relativa calma social. La explicación, según yo lo veo está en las ayudas sociales (paro y subsidios por desempleo) y en la economía sumergida. Puedo estar equivocado en cuanto a la economía sumergida. Si así fuese, a partir de este verano deberíamos ver un aumento considerable de las revueltas sociales. Como se puede ver en el mismo gráfico el aumento fuerte del paro se produjo en el año 2008. Si recordamos un poco, en la segunda mitad. Ahora se cumplen 2 años y lo probable es que a muchos de aquellos parados, se les esté empezando a acabar el paro. Eso va a suponer una drástica reducción del poder adquisitivo de al menos unas 3 millones de personas.


(hacer click en el gráfico para ampliar)

Este gráfico también es gentileza de Javier Sevillano. Pido que no se tenga en cuenta el último punto que representa solo un mes y es por tanto estimación. En este vemos como la recaudación del estado ha caído debido a la desaceleración de la actividad económica. Si aumentamos los impuestos lo único que vamos a conseguir es que la gente con nueva mentalidad ahorradora tenga menos incentivo para gastar (los precios que pagan son más altos por los impuestos). Esto reduce la actividad económica, lo cual deprime los puestos de trabajo y la recaudación por IVA. Así pues, creo que la intención inicial de aumentar la recaudación por este lado se ve muy mermada.

  Por otro, muchos de los negocios que están justo en el márgen, se ven obligados o bien a cerrar o bien a pasarse a la economía sumergida, aun cuando sos propietarios prefieran no hacerlo. Estadisticamente hablando, esto reducriá el PIB y las recaudaciones del Estado.

  Resumiendo, no creo que sea buena idea el subir los impuestos. Creo que quizá tras un breve repunte de la recaudación, esta caerá de nuevo arrastrada por el descenso de la actividad económica y del aumento de la economía sumergida.

  Creo que este post se ha alargado mucho. Tenía mucho que decir, y quizá lo debería haber partido en dos posts, pero bueno, ahora ya está echo. Un saludo

miércoles, 17 de marzo de 2010

El verdadero sentido de la Comunidad Económica Europea

Supongo que recordareis bien el simil que hacía el otro día del Estado y del sector privado con un par de personajes. Si recordais, decía que todo superábit de uno de los dos implicaba un deficit de la otra parte. Siempre y cuando el sistema económico fuese cerrado. No tiene mucha complicación, como ya vimos, tener en cuenta el sector exterior, pero a fin de simplifiicar las cosas vamos a dejarlo fuera. Pues bien, vamos a imaginarnos ahora que el sistema cerrado es la comunidad económica europea (en realidad no es cerrado, pero imaginemos que sí)¿Qué está pasando dentro de la CEE?

  Lo que está pasando es que hay cierto número de países que mantienen fuertes superábits, pues sus economías son netamente exportadoras mientras que otros países sostienen fuertes déficits pues sus economías se basan casi exclusivamente en el consumo interno (un caso no único en europa. USA basa su crecimiento del PIB en un 70% en el consumo interno, mientras que China lo basa en la exportación, pero eso quizá para otro día). Veamos un ejemplo:


(haz click en la imágen para aumentar)

  Esta imágen lo que nos dice son dos cosas, muy interesantes ambas, pero en realidad solo nos interesa una como datos para el presente post. Lo primero que nos muestra y que es muy interesante es la evolución que han tenido los balances financieros de las distintas economías europeas con la crisis. No nos es de demasiado interés para lo que hoy estamos tratando. Más bien es de interés para el post anterior. Lo segundo que nos muestra son los niveles de deficit o superábit comercial que tienen los distintos paises de europa. Esa información la podemos encontrar bajo el epígrafe "capital balance". Este será positivo cuando entren más bienes en una economía que salen. Será negativo en el caso contrario. Se puede decir que es el inverso del "current account balance" que es el que normalmente usamos y del que estamos más acostumbrados. Pero eso son solo tecnicismos que una vez aclarados debemos dejar atrás.

  A parte de ver la evolución de los balances financieros de los distintos sectores de las economías de ciertos paises de europa, lo que podemos ver es como hay ciertos paises como Alemania y Holanda que son netamente exportadores. Por otro lado tenemos otros paises como España, Grecia, Portugal e Irlanda que han sido netamente importadores. Esa realidad se ha mantenido intacta a lo largo de la crisis. ¿Cual es la consecuencia de esta realidad? Pues la consecuencia más obvia es que debe de llegar un momento que el motor responsable del  flujo de bienes en una sola dirección (y de dinero en la contraria) se gripe. En nuestro simple ejemplo de Pepe y Pedro, si el primero solo tiene el dienero y el segundo solo los bienes, el comercio entre ambos fomentará que Pepe se vaya quedando sin dinero y que Pedro (ante el aumento de demanda) aumente también la producción. El desequilibrio generado llevará a Pepe a quedarse sin dinero y por tanto impagar posibles deudas que tenga y a Pedro a tener un problema grave de sobrecapacidad productiva. Ambos se enfrentan a reajustes en sus economías personales. Lo mismo les ocurre a los paises.

  Es por esto mi creencia, que el verdadero origen de la CEE no fue el de realizar un Estado federal paneuropeo que pudiese hacer sombra a la todopoderosa USA. Fue, a mi entender, una progresiva ampliación de los mercados de los paises industriales de Europa. Mientras tanto, los paises pobres recibiamos sus subvenciones (ayudas directas de la comisión europea, inversión con capitales extranjeros o compra de nuestra deuda y empresas) para crear una falsa sensación de prosperidad para que siguiesemos comprando sus productos manufacturados. A nosotros nos dejaban la agricultura y la ganadería y con restricciones. Con muchas restricciones. A finales del 2004 después de que casi todo el mundo hubiese salido de las crisis provocadas por la burbuja tecnológica, Alemania y Francia seguían con altos deficts fiscales y con economías que crecían arrastrandose. Entonces entraron las prisas de aumentar la Europa de los 15 a la Europa de los 23 (creo, ya no se muy bien el número exacto). Esta ampliación fue claramente para incluir paises emergentes en la política económica de "no borders" alemana. De manera que su economía resurgiese. Dio resultado, por lo menos por un tiempo.

   La ironía de todo esto es que tanto desequilibrio es tener un fuerte defit como lo es tener un fuerte superábit, como hemos visto con el caso de Pepe y Pedro. La imposibilidad de los paises hasta ahora consumidores de hacer un rápido cambio hacia economías exportadoras unido a la imposibilidad de que los paises exportadores hagan un rápido cambio hacia un mayor apoyo en el consumo interno nos va a llevar de cabeza a una crisis deflacionaria. Los primeros no se van a poder permitir comparar. Los segundos van a tener tanta capacidad productiva sin tener a quien vender que van a tener que echar los precios por los suelos.

  Aunque no haya salido a relucir por ninguna parte, el desencadenante primigenio de la presente situación es la deuda inicial. Los desequilibrios se pagan. Esa realidad la vamos a aprender a las duras. Un saldo

martes, 16 de marzo de 2010

Es bueno recortar el deficit fiscal

   Muy buenas de nuevo. El post de esta noche es una continuación del de hace un par de días acerca de la deuda española. Son muchos los mensajes que oímos estos días diciendo que el deficit fiscal que está soportando España no es sostenible y que nos va a traer graves consecuencias. No voy a ser yo quien lleve la contraria a esos mensajes. Pero cual es la solución mejor.

  Hace unos días leí un artículo de un señor llamado Rob Parenteau. En este artículo nuestro buen Rob explicaba porque no era tan buena idea el hecho de recortar los defictis (fiscal). Voy a intentar explicarlo como lo hizo él.

  Imaginemos una economía donde solo hay dos personas. Imaginemos también que una de ellas, Pepe,tiene una cierta cantidad de dinero y la otra, Pedro, tiene un cierto producto, digamos fruta. Pepe un día quiere comer algo de fruta así  que se va a su contraparatida económica en su minisociedad, y le propone un intercambio de parte de su dinero por algunas de las piezas de fruta de Pedro. Si llevasemos una contabilidad sobre lo que cada uno posee, podríamos decir que Pedro mantiene un superávit mientras que Pepe mantiene un déficit. Es decir, Pedro ha ganado algo de metálico mientras que Pepe lo ha predido. Y al contrario pasaría con los bienes, en este caso la fruta. Pedro mantendía un déficit, mientras que Pepe mantendría un superábit. La cantidad de bienes y de metálico en el sistema económico no habría cambiado (siempre y cuando la fruta no se la coma ninguno de los dos ni se estropee). Pero mientras que, desde el punto de vista monetario, uno de ellos habría aumentado su posesión de metálico el otro la habría reducido. Hasta ahora no hemos metido la deuda por ningún sitio, pero no debería hacer falta. La deuda, desde un punto de vista contable, no es más que un descenso del ahorro por debajo del nivel de 0. Y en este sentido lo que hace Pepe es moverse hacia deuda. Y Pedro todo lo contrario.

  Pues bien, demos un paso más e imaginemos que Pepe es el sector Público, un estado y Pedro es el sector privado o sea empresas y particulares. Lo que con el anterior simil pretendía explicar es que una economía cerrada tiene relaciones internas entre sus agentes económicos. En el caso de un pais el que el sector disminuya su endeudamiento (o aumente su ahorro) debe ser siempre a costa de que el otro (u otros) sector de la economía lo aumente. Todo esto, como en nuestro caso del ejemplo, si la población no aumenta ni disminuye y el PIB tampoco. Y esto es muy importante, pero lo veremos un poco más tarde.

   Debemos, sin embargo, incluir una nueva variable, antes de finalizar nuestro razonamiento. Un pais no es un sistema cerrado. Se relaciona con otros paises y comercia con ellos. Ese comercio genera unos flujos de bienes capitales y de metálico a través de las fronteras. Y claro debe ser contado. En nuestro caso anterior habría un tercer señor Pablo, que no vive en el mismo pueblo que nuestros protagonistas pero que de vez en cuando se pasa por allí para comerciar con ellos. Si este señor vende más de lo que compra, restará metálico a nuestros amigos Pepe y Pedro. Y al contrario si compra más de lo que vende. En otras palabras, al final de cada transacción se cumpliría la siguiente ecuación:

  Dinero(PePe) + Dinero(Pedro) + Dinero(Pablo) = 0

 O si lo traducimos a la economía de un pais:

 Balance financiero privado + Balance fiscal + Balance financiero exterior = 0

  Donde el balance financiero privado es la deuda (o superábit) contable del sector privado, el balance fiscal es la deuda o superábit público y el balance financiero externo es la diferencia entre exportaciones e importaciones.

  Toda esta parafernalia pretende venir a explicar, que dado un sistema económico cerrado, si dividimos dicho sistema en las partes que nos de la gana, la suma total de los balances de dichas partes ha de ser igual a 0. O en otras palabras, si una parte de la economía se endeuda, otra debe mantener un superábit de la misma cantidad.

   Y con esto ya podemos ver por que puede no ser tan buena idea que el gobierno, de buenas a primeras se ponga a ahorrar como un loco. Suponiendo que nuestro sector exterior se mantuviese constante, un aumento del ahorro por parte del estado conllevaría un aumento de la deuda del sector privado. Como sabemos el sector privado está muy endeudado y un aumento de dicha deuda solo nos llevaría a que nuestro sistema económico fuera todavía más inestable. Deberíamos pues fijarnos en el sector exterior. Ese debería ser el que permitiese a los otros dos sectores el continuar ahorrando. ¿Como? Sencillo, exportando más productos que importamos y por tanto mejorando nuestra balanza comercial de manera que entrase dinero en nuestras fronteras. Sin embargo, siento decir, que no veo yo por donde puede venir ese aumento de las exportaciones. Lo más que podremos hacer es disminuir las importaciones.

  Me gustaría decir también, que no es que esté defendiendo yo ni la política del gasto gubernamental ni la del ahorro. Simplemente vengo a señalar que ninguna de las soluciones que podemos tomar ahora va a ser agradable. Si nos seguimos endeudando, llegará un punto en que seamos incapaces de encontrar financiación nueva en el mercado de bonos, pudiendo llegar en un caso extremo a la renuncia a servir la deuda y a una fuerte crisis económica. Y si no es más que probable que entremos en una nueva recesión al castigar más todavía al sector privado, el sector productivo. Como se ve, en ambos casos la recesión parece el camino a seguir. La dureza y la severidad de la misma parece que van a depender solamente de las habilidades que tengan nuestros políticos para saber equilibrar palabras y hechos de manera que no dañen demasiado ninguno de los pilares de la economía. Para finalizar decir que deberíamos mejorar y mucho nuestro sector exterior para que nos pueda permitir tener algo más de espacio de maniobra. Sin embargo eso no se puede hacer de hoy para mañana. Se debería haber empezado a hacer hace varios lustros. Un saludo

jueves, 11 de marzo de 2010

Cual es exactamente la situación de deuda de España...

  Bueno, pues ha llegado el momento de hablar sobre economía. Lo cierto es que este post llega un pelín tarde. Pero bueno, podría no ser así. El caso es que hace ya algún tiempo, algo más de un mes, se produjo un semi-pánico acerca de la calidad crediticia de la deuda de algunos paises del sur de Europa, entre los cuales se encontraba nuestro Estado. Lo cierto es que los números no eran nada buenos, inicialemente, pero quizá tampoco eran tan malos como muchos medios de comunicación (sobretodo extranjeros) se apresuraron a apuntar. Pero tampoco os hagais ilusiones, los datos no son muy alagüeños. Veamos una buena recolección de datos por parte de un analista de USA (Reggie Middelton). He chequeado los datos españoles con los que él ofrece y la verdad es que no se llevan mucho. quizá la diferencia sea debida al pequeño desfase de tiempo entre la publicación de los datos de Reggie y mi chequeo en los datos de la página web del Tesoro Público. Para ver las cosas desde un aspecto general, nos sirven los datos de Reggie aunque no sean perfectamente correctos (pero sí muy aproximados):



Como se puede ver en dicho gráfico el porcentaje de deuda del estado Español en relación con nuestro PIB es del 69,6% bastante por debajo del caso Griego e incluso por debajo del caso Italiano. De hecho es de los mejores que se pueden ver en la tabla. Eso en principio es una buena noticia, pues nuestra capacidad de endeudamiento no está muy afectada. Al menos no en comparación con otros paises europeos. Pero si nos desplazamos solo una columna a la derecha podemos ver el deficit fiscal. Y aquí es donde los números empiezan a no ser tan rosas. Tenemos el dudoso honor de ser el país que mayor deficit púbico (en relación con nuestro PIB) tenemos. Eso significa que la deuda, que acabamos de ver, está en el 69,6% va a aumentar rápidamente coartando pues nuestro futuro poder de endeudamiento. Esto son simplemente los hechos. Ya los analizaremos más tarde. Un poco más a la derecha tenemos las necesidades de financiación de nuestra deuda a corto plazo. Es de las cifras más altas de Europa y eso va a poner cierta presión sobre futuras emisiones del estado, sobre todo si lo relacionamos con el PIB (úlitma columna).

  ¿Que quiere decir todo este montón de cifras? Pues lo que quiere decir es que la situación española no es tan grave como algunos periodicos internacionales parecen querer hacer ver. Al menos no en cuanto a lo que la deuda del Estado se refiere. Pero debemos poner freno al gasto (o aumentar mucho la recaudación) para evitar que nuestra situación de deuda pública se haga preocupante. Y lo preocupante lo tenemos en la siguiente tabla:



  En esta tabla podemos ver dos cosas preocupantes, dada la situación de la deuda española. La primera es la tasa de paro que ya ronda el 20%. Una tasa de paro significa dos cosas. La primera es que el estado es menos capaz de recaudar. Las empresas generan menos, luego venden menos y por tanto pagan menos impuestos. Los particulares están en el paro así que no gastan (lo cual va unido a lo que acabo de decir de las empresas). Pero además, esos particulares reciben subsidios por desempleo. En una cifra tan alta eso significa aumentar mucho los gastos del Estado. Ambos factores han disparado nuestro deficit fiscal. El segundo dato preocupante es el crecimiento del PIB. Como podemos ver es todavía negativo (aunque el ritmo de decrecimiento se ha frenado). En teoría neceistamos un crecimiento del PIB de un 2% más o menos para que nuestra economía empiece a generar puestos de trabajo. Es decir, en un periodo de tiempo de un par de trirmestres no se debería de esperar una disminución del paro. Por tanto el tema del gasto público no parece que pueda mejorar por ese lado a corto plazo.

  Como se ve, la situación de España no es que sea desesperada, pero no es tampoco muy alagüeña. Tenemos graves problemas estructurales (de los que hablaremos otro día) y la situación de la deuda tiene pinta de agravarse en el futuro. Con una gran cantidad de deuda que renovar este año (205000 millones de euros) es probable que los tipos de interés en la deuda que emita nuestro pais suban. Eso pondrá todavía más presión a las cuentas públicas. Necesitamos crear empleo ya. Necesitamos políticas encaminadas a generar o mantener empleo. Un saludo