domingo, 31 de octubre de 2021

De nuevo el debate ¿inflación o deflación? 2ª parte

  La semana pasada hablábamos de useless ingredients, de barreras de entrada y del envejecimiento de las sociedades occidentales. Todos estos factores influencian el movimiento de los precios a largo plazo. Es decir, son fuerzas internas y macro económicas del mercado. Pero ¿Qué puede hacer que los precios de los artículos de consumo más comunes suban o bajen de precio a corto plazo. Pues es evidente que las fuerzas de la oferta y la demanda. Las cuales también están, como no, influenciadas por los factores de los que hablamos en el post anterior. 

  Los tres factores anteriores van moviendo poco a poco tanto la oferta como la demanda. El primero simplemente encarece la producción de los productos y pone barreras de entrada a nuevos empresarios. Estas barreras, que es el segundo factor, sí que reduce la oferta y por tanto genera una fuerza inflacionaria a largo plazo. El tercer factor, el envejecimiento de la población, es una demoledora fuerza que va reduciendo poco a poco pero de manera imparable, la demanda. No hay más que mirar a Japón, país que lleva 30 años entrando y saliendo de brotes deflacionarios sin poder hacer mucho para cambiarlo. La población japonesa es la más envejecida del planeta. Todavía a día de hoy.

  En cualquier caso, el brote inflacionario actual no se puede describir con ninguna de estas fuerzas. Todos los economistas son conscientes de ellas. Y probablemente no las incluyen en sus análisis por que son fuerzas de largo plazo y que a corto podemos considerar como constantes. De este modo, el siguiente punto al que mirar es a la creación de dinero por parte de los bancos centrales. Después de todo, cada vez que durante la historia se ha dado un brote inflacionario, siempre ha tenido que ver con las acciones de los gobiernos y los bancos centrales. Sin embargo, ¿es esto así?

  Bueno, casi todo el mundo mira en esa dirección. Y es por eso que ahora muchos economistas están muy preocupados por la inflación. No voy a entrar mucho más en este post a analizar si ha habido una gran inflación monetaria o no. Esa discusión la dejaré para un próximo post, en el que intentaremos analizar cómo se crea dinero en nuestros sistema financiero actual. Hoy quiero centrarme en aquello que de verdad mueve la inflación. La oferta y la demanda. Qué ha ocurrido en los últimos meses con la oferta y con la demanda. Eso, en ausencia de estudiar las masas monetarias, deberían arrojar un poco de luz sobre qué esperar en el futuro.

  Para ello me gustaría hacer uso de unos gráficos que produce la FED de Filadelfia. En ellos haremos un somero análisis de qué está pasando.

  El primer gráfico que vamos a ver es el de gasto personal real. Es decir, la cantidad de dinero gastada por particulares ajustada por los datos de inflación, lo que nos viene a mostrar la cantidad de gasto realizada, independientemente de los precios




 
 Como se puede ver, la crisis covidiana y los encierros desplomaron el gasto, como no podía ser de otra manera. Sin embargo, la recuperación del gasto como se puede ver ha sido justo para alcanzar la línea de regresión que mostraba la tendencia anterior a la pandemia. No se puede decir que se haya recuperado del todo, aunque prácticamente la tendencia se ha recuperado. Recordemos que este gráfico está construido descontando la inflación. Podemos decir que la tendencia en número de productos y servicios consumidos se ha recuperado. Dejémoslo aquí. Ya sacaremos conclusiones.

 Estos gastos, en general los divide la FED en Durable, Non Durable and Servicies. Por Durable se entiende aquellos bienes que van a durar más de 3 años. O que su consumo se alargará más de 3 años. Por Non Durable se entiende, como no podía ser de otra manera, aquello que se consume en menos de 3 años. Y por último los servicios en general es todo aquello que no es un producto físico en sí mismo, como estancias en hotel, comidas en restaurantes, vacaciones, cines etc.  Debo avisar aquí, que en contra de lo que nos enseñaba el primer gráfico, los siguientes no están ajustados por inflación. Me gustaría más que todos fueran iguales y por tanto más comparables, pero la FED no los publica de esa manera y aunque los podría elaborar yo mismo, me llevaría mucho tiempo.  Empecemos por los Durable Goods




  Como se puede ver, la pandemia también deprimió los gastos en coche, puertas, televisores, móviles, calefacciones etc. Pero como ya podíamos observar a simple vista en nuestro propio país, estos bienes sufrieron una gran demanda. Esta demanda ha estado elevada hasta el mes de abril. A partir de esas fechas parece que la demanda se está suavizando, pero sigue estando elevada. Recordemos, sin embargo, que estos datos no están ajustado por inflación, así que aunque en los últimos meses parece que el consumo en estos bienes se ha estabilizado en un nivel alto, comparado con su tendencia previa, el gráfico trimestral ajustado por inflación muestra que la demanda por estos productos siguen en retroceso.

  Veamos ahora el sector servicios. A ver que pasó con este sector. Aunque podemos imaginarlo. Quien más y quien menos ha dejado de viajar o de ir a restaurantes.




  En este caso, los encierros duraron mucho más y el gasto en estas partidas no se recuperó tan rápido. Ni siquiera ha conseguido alcanzar su tendencia previa. Ahora bien, el gasto en estos servicios como ocurría con los Bienes Duraderos, no está ajustado por inflación, así que aunque la tendencia ha sido positiva hasta ahora, con datos reales está estancándose.

  Por último tendríamos que echar un vistazo a los Bienes No Duraderos.



   Como se puede ver estos siguen disparados. Como siempre hay que decir que estos bienes incluyen la energía la cual anda disparada también. Cómo el gráfico no está ajustado por inflación, la imagen está un poco distorsionada, aunque en este caso creo que como poco estos bienes siguen teniendo una demanda bastante sólida.

   Bueno, ya tenemos una idea bastante clara de cómo ha estado la demanda. Nos falta saber, por qué la demanda ha sido tan sólida en plena crisis pandémica. Vamos a echar un vistazo al Personal Disposable Income o ingresos disponibles. Disponibles para gastar, claro está. Así luce:




  Como se puede ver, los ingresos de las familias americanas apenas si han sufrido por la pandemia. Los distintos programas de ayuda, que en Estados Unidos han ido ligados a dar dinero directamente a las familias y a congelar las obligaciones de deuda de las casas, han mantenido bastante elevado el dinero disponible de dichas familias. Es esto extrapolable a todo occidente. No directamente, claro está. Pero aquí en Europa ha habido programas similares de congelación de deudas, ERTES y otros que han proporcionado dinero de manera más o menos directa a las familias. Esto ha mantenido la capacidad de consumo de las mismas durante los últimos meses. Como se observa en el gráfico la tendencia actual es de volver a la media histórica. Ya estamos cerca. Los estímulos se van acabando en USA y aquí también. Las ayudas se acaban y por tanto el dinero disponible de familias es previsible que vuelva a niveles más normales.


   Con todos estos datos podemos ir sacando algunas conclusiones. La primera es que la demanda, a pesar de la crisis no bajó. De hecho gracias a los programas de ayuda de los gobiernos, mejores o peores, más o menos éticos, insuflaron la sensación en las familias de que el futuro no era negro. O al menos no tan negro. Y claro, encerrados en casa empezaron a gastarse en cosas de casa. La demanda de estos bienes, se disparó. Al fin y al cabo, no se podía gastar en ocio, ya que este estaba cerrado. La demanda de estos bienes por tanto se disparó, como podemos ver en la gráfica de Durable Goods. Por otro lado, los cierres económicos pusieron a todas las fabricas que fabrican esos bienes al ralentí o directamente las pararon. Algunas ni siquiera han vuelto a abrir. Una demanda artificialmente aumentada mucho en muy poco tiempo, unido a una inercia lenta a volver a niveles de producción prepandemia han llevado a poner de manifiesto muchos cuellos de botella que en 2019 simplemente no existían, por que la demanda no era tan exacerbada.

  La industria consume mucha energía, sobre todo eléctrica. Las fábricas, ahora, más de un año después de que la pandemia comenzara, están a pleno rendimiento. Consumiendo vorazmente energía y materias primas para intentar poder servir productos o rellenar inventarios, que han sido diezmados en el último año. Todos estos gráficos no los incluyo para no alargar este post todavía más. El alza de la energía, arrastrada por el aumento de la demanda de la industria mundial, ha tensionado los mercados de materias primas y de productos agrícolas que están empezando a ver cómo sufren también alzas de precios.

  Pues bien, esto es el pasado y el presente. ¿Qué podemos esperar a partir de ahora? Yo diría que el escenario aquí descrito es bastante singular y por tanto no creo que se pueda decir que es una tendencia macro económica fuerte de fondo. Yo más diría que ha sido algo coyuntural y muy relacionada con las respuestas políticas al COVID. Pasados los estímulos y pasadas las prohibiciones a la movilidad, es probable que la gente vuelva a comportamientos más pre-covid. Espero por tanto un aumento de la demanda de servicios. Quizá no para llegar a la tendencia pre-covid, pero seguro que seguirá aumentando a lo largo de este año y del que viene.

  A su vez veo cada vez una menor demanda de vienes duraderos. Por algo son duraderos. Y esa caída de la demanda creo que rotará hacia los servicios. Esto, en un momento en que la economía americana y la europea están empezando a faltar y en un momento en que toda la industria está como loca por hacer acopio de stock, me lleva a la conclusión de que las tensiones inflacionarias irán remitiendo poco a poco hacia el año que viene. Si en algún punto se ve inflación, quizá sea en el sector servicios.

  Y lo dejo aquí ya. Este se me ha alargado mucho. Como pueden obvservar, no he metido la masa monetaria por ningún lado. Principalmente por que creo que no ha tenido mucho que ver en el actual movimiento de los precios. Y para explicar por qué habrá que esperar a que escriba el siguiente post. Un saludo

jueves, 28 de octubre de 2021

De nuevo el debate ¿Inflación o deflación?

 Hace ya unos años, en 2014, ya hablé sobre este eterno debate. Aquí tenéis el enlace. En aquella época el debate no era tan vívido, pues en realidad no se estaba dando una gran inflación de precios aunque sí monetaria. Recapítulemos algunos conceptos para así poder entendernos todos.

  Yo entiendo como inflación al aumento de la masa monetaria y deflación por la disminución. Definir la masa monetaria es complejo y rara vez dos economistas se ponen de acuerdo. Aquí no vamos a profundizar más y cogeremos estos conceptos de una manera más abstracta. Incremento del dinero de una economía o su disminución. Listo.

  Por otro lado, la mayor parte de los mortales entienden por inflación la subida de precios de una cesta tipo de consumibles de un mercado. Lo que comunmente se conoce como el aumento del IPC. Existe cierta relación entre ambas inflaciones, pero la relación no es tan obvia cómo nos quieren hacer creer.

  Por regla general, la mayor parte de los comentaristas económicos y pseudo economistas (como yo mismo) entienden que la inflación depende exclusivamente de la creación de dinero por parte de los bancos centrales. Es decir, que la inflación monetaria precede y es indispensable para que se de la inflación del IPC. Básicamente siguen al economista de la Escuela de Chicago Milton Friedman de quien ya es célebre la frase que una vez dijera de que "la inflación es siempre y en todo lugar un fenómeno monetario". 

  Así, sin más contexto, yo estaría totalmente de acuerdo con el señor Friedman. Sin embargo, yo creo que la mayor parte de los mortales no entienden dicha frase como yo. Y por tanto casi todo el mundo cree que el aumento de la masa monetaria (dinero en circulación) genera inflación.

  Como ya decía en mi anterior Post en 2014, durante los últimos 30 años la creación de masa monetaria por parte de la dupla banca central-banca comercial, ha sido astronómica. Y sin embargo, en estos 30 años hemos vivido una etapa desinflacionaria. ¿Cómo es esto posible? Bueno, debe ser que hay más factores que tener en cuenta. Digo yo

  A este respecto, el profesor Keith Weiner de Monetary Metals, sostiene que una de las principales herramientas para generar inflación es lo que el llama "useless ingredients". Se refiere a toda la legislación que van generando los gobiernos y que según él encarecen la producción. Por ejemplo que todos los bares tengan, por ley que facilitar el acceso a sus instalaciones a personas con movilidad reducida. No digo que moralmente no sea algo deseable. Pero si lo hacemos por ley, todos los bares afectados deberán intentar repercutir dicha mejora en el precio de sus productos o asumir el coste del mismo. La fuerza económica detrás de este tipo de leyes va en la dirección de encarecer el producto final. 

  Y el profesor Weiner se queda ahí, pero yo añadiría además, que este tipo de leyes y otras del tipo "verde, inclusivo y resiliente" lo que también hacen es fomentar las barreras de entrada en el sector. Si yo tengo que abrir un negocio de 0 y tengo que cumplir toda la legislación, todos los "useless ingredients" la inversión inicial aumentará y como siempre habrá emprendedores en el margen que no podrán entrar en el sector y competir. Los precios, dice la teoría económica se definen en el margen. Los define ese último empresario que no los puede bajar más y que si se bajan más desaparece. Si los empresarios que podrían poner precios más baratos en el margen, ya no pueden entrar, reducimos competencia, reducimos oferta y de nuevo, la fuerza económica detrás de esto tiende a subir los precios.

  Una segunda fuerza inflacionaria/deflacionaria brutal es la pirámide poblacional. Una sociedad en proceso de envejecimiento, no aumenta su consumo. No va más de restaurantes, no cambia de casa, no viaja tanto, hace las reformas justas en casa. ¿Por qué? pues por que ya no tiene poder económico. No trabaja y su supervivencia depende de su pensión. En países como en nuestro, las pensiones son generosas y nuestros mayores pueden gastar más ahora. Pero esto no es así en todos los países. E incluso en nuestro país, la fuerza macro económica de nuestra población cada vez mas envejecida es hacia que las pensiones sean cada vez más pobres y con ellas menos consumo, menos demanda y por tanto escasa, si es que alguna, inflación de precios.

  Muchos ahora nos quieren comparar con los años 60 y 70 y la stagflación que se vivieron en aquellos años. Pero lo cierto, es que, entre los muchos motivos de aquel brote inflacionario, uno que se suele infravalorar es que la generación baby boom de medio mundo, la generación de posguerra, llegó a su edad adulta y aunque se producía más, también llegaron a la edad en que consumían más. Más que sus padres, gentes que vivieron las guerras. Esta fuerza macro económica también se obvia hoy en día. Nuestras sociedades están cada vez más envejecidas. Las generaciones cada vez son más escasas en miembros. El acceso al trabajo y a la independencia económica ocurre mucho más tarde. Y en muchas ocasiones, sobre todo en USA, se accede al mercado laboral con enormes losas de deuda estudiantil. Todo, como se puede ver, enfocado al aumento brutal de la demanda y por tanto de los precios......ya, seguro¡

  De momento lo vamos a dejar aquí, pues el post se está haciendo muy largo. En la segunda parte de este post hablaré de por qué creo yo que estamos viviendo en la actualidad un pequeño brote inflacionario. Aunque si repasan lo que escribía en 2014 quizá puedan tener una pequeña idea de por donde irán los tiros. Un saludo

miércoles, 27 de octubre de 2021

¿Por qué los tipos de interés son la base del resto de los precios?

 Hoy en día no estamos muy acostumbrados a qué la vida sea así. Al menos en occidente. No estamos acostumbrados a que al llegar a nuestra edad de jubilación, sea nuestro dinero el que trabaje por nosotros. Hace no muchos años era lo normal. Las personas mayores y no tan mayores metían su dinero en "plazos fijos", como se llamaban aquí en España. Depósitos a plazo, se los llama ahora. En aquella época era relativamente sencillo, sin ser un inversor sofisticado, conseguir una rentabilidad decente de un 7-10% sin mucho mayor esfuerzo.

    Pero es que esta forma de actuar era incluso más vieja. La experiencia vital del ser humano es que envejecemos. Eso lo sabemos todos los seres humanos desde edades bastante tempranas. En el post anterior explicaba las bases del por qué existe el ahorro. Del por qué la gente ahorra. Aquí, ahora, estamos en disposición de afinar un poco más. Todos sabemos que el futuro nos depara la vejez. Y la vejez nos depara enfermedades y pérdida de habilidades. Hasta llegar el punto de que no podemos trabajar más. Sobre todo si nuestro medio para ganarnos la vida es más manual que intelectual. Esto nos lleva, antes o después a plantearnos la necesidad de ahorrar para el futuro.

    Algunos preguntaréis ¿Y qué diantres tiene esto que ver con los precios? Vamos a ello. La necesidad que tiene el ahorrador por conseguir, a la vejez sobre todo, de unos ingresos recurrentes hace que dicho ahorrador se caliente la cabeza en cómo conseguir dichas rentas. Y una buena manera es la inversión. Dentro de esta palabra podemos, como ya hicimos en el post anterior, englobar los dos métodos más comunes de hacerlo. El préstamo y la propiedad. Ambos métodos van a tener una repercusión directa sobre los tipos de interés, y cómo veremos después estos sobre el resto de los precios. Aun así, creo que la explicación a este hecho queda fuera del ámbito del presente artículo y lo alargaría mucho. Así que nos vamos a centrar solamente en el primer método, el préstamo.

  Como decíamos en el post anterior, la oferta y la demanda de dinero en el mercado, va a dictaminar el precio del mismo. Un ahorrador que saca su dinero del mercado y no lo deja disponible a otros usuarios, hace que la oferta disminuya. Sin embargo si estos otros usuarios están dispuestos a pagar alguna cantidad extra de vuelta al cabo de un tiempo, quizá el ahorrador se decida a llevar su dinero al mercado. Cada ahorrador tendrá un precio y será el conjunto de todos los ahorradores y demandadores de dinero el que establezca el tipo de interés. Es el interés que llamaremos natural. 

  No vamos a entrar aquí y ahora en los diversos tipos de demanda de dinero que podemos encontrar. Y vamos a suponer que toda esa demanda va a ser productiva (en contra de ser consumo). En la vida real, esto no es así, pero supongamos lo por simpleza. Una vez que el dinero del ahorrador llega a manos de una persona con un proyecto empresarial, este proyecto se puede poner en marcha y de él, de ese proyecto surgirá un nuevo producto. Ese producto competirá con el resto de productos que ya están en el mercado por ser intercambiado por otro dinero y de esta competencia resultará una bajada de precios. 

Et voilá, ya tenemos el nexo de unión entre los tipos de interés y los precios de los productos y servicios. Una bajada de tipos de interés tenderá a incrementar el número de proyectos empresariales y de esta manera el número de productos en el mercado, todos compitiendo entre sí por los consumidores. Esto traerá consigo una bajada de precios por competencia. 

  Sin embargo, una restricción del dinero, subirá los precios y de ahí vendrá que aquellas empresas cuyos modelos de negocio sean más marginales acaben fallando. Y las menos marginales se vuelvan más marginales. El resultado final siendo una disminución de la producción disponible y con ello un aumento de los precios.

  Los más puristas de la teoría económica me dirán que hay muchas más variables a tener en cuenta cuando estudiamos la formación de los precios. Y es cierto. Esta representación de la realidad viene a ser muy simplista para intentar desvelar el vinculo entre los precios de los bienes y servicios y el precio del dinero como base de todos los demás.

  Hoy en día llevamos desde 1981, si mal no recuerdo con un ciclo constante de lo que los economistas llaman desinflación. Se entiende que este término define el ambiente económico por el cual la inflación, siendo positiva, están en constante descenso. Este hecho ha sido posible por la constante presión sobre los tipos de interés que han fomentado los bancos centrales mundiales. Hoy en día el sistema financiero mundial se basa en las actividades de los bancos centrales. Y estas actividades están centradas en reducir poco a poco los tipos de interés que ellos controlan, y por ende todo es basto universo de tipos de interés y de precios. 

  Con estas políticas se consigue que las viejas empresas sean menos competitivas que las modernas, aunque sólo sea por un simple hecho de que estas últimas se han podido financiar más tarde y por tanto tienen unas condiciones más ventajosas que les permiten ser más competitivas, o dicho de otro modo, ganar más dinero sin necesidad de mejorar el producto final. Este hecho incentiva a las viejas a endeudarse más para ser competitivas. Y si se endeudan más ese dinero extra sirve para, invertirlo, para comprar a la competencia o para recomprarse sus acciones. Vamos, lo que tenemos hoy en día. 

  Aunque me estoy desviando del tema central del presente artículo, el cual creo ya de sobra explicado. Sin embargo este "fleco" que me dejo deberíamos desarrollarlo en un próximo artículo. Un saludo

viernes, 8 de octubre de 2021

¿Qué es el tipo de interés?

         Este quizá, es el comienzo más básico para entender nuestra economía hoy en día. Toda la estructura de precios actual descansa en los precios del dinero. Los precios del dinero en el tiempo. El dinero no tiene precio per se, pero puedes preferir atesorarlo o no dependiendo de las circunstancias en las que te encuentres. Si prefieres atesorarlo, la cantidad disponible de dinero en el mercado disminuye. Al atesorarlo, lo sacamos de circulación (en teoría, en nuestro sistema actual esto es imposible, pero vayamos paso a paso), y al sacarlo de circulación disminuimos la oferta de dinero o lo que es lo mismo, dada una demanda más o menos estable del mismo, su precio debería subir. Y que el precio del dinero suba, significa que si yo no tengo dinero y pido un préstamo, las condiciones que me pongan para concedermelo serán más duras. O me pondrán más pegas para concedermelo o me lo cobrarán más caro.

    Como se ve, el dinero tiene precio cuando optamos por cederlo a terceras personas para que ellos hagan uso de él, a cambio de una cantidad de dinero mayor en el futuro. Esa cantidad de dinero mayor en el futuro, esa diferencia entre lo prestado y lo recibido de vuelta es lo que se conoce como interés. Y si lo notamos en porcentaje, tendríamos lo que se conoce como tipo de interés.

    Pero, ¿por qué se atesora dinero? ¿Por qué puede preferirse atesorar en lugar de consumir? Las respuestas a estas preguntas empiezan a entrar en el ámbito filosófico, pero aun así voy a aventurarme a dar una respuesta. El futuro es incierto. Lo es. No sabemos con exactitud que puede ocurrir mañana o dentro de un mes. Hace muchos miles de años que el ser humano empezó a atesorar distintos productos para intentar tener un cierto control sobre ese incierto futuro. Así se supone que empezó la agricultura y la ganadería. Una vez apareció el dinero y una vez este dinero empezó a funcionar como reserva de valor, la gente empezó a atesorar dinero en lugar de bienes físicos (por diversas ventajas prácticas del dinero sobre los bienes físicos, sobre todo si eran caducos). Es decir, el dinero se atesora para tener un cierto control sobre el incierto futuro. Cuanto más incierto es el futuro, más necesidad de atesorar que vamos a mostrar. Y viceversa. 

    De esta manera podríamos decir que el atesoramiento de bienes (perecederos o no) es una consecuencia de la conciencia del ser humano de que puede ejercer un cierto control sobre el futuro. Aunque sea poco. Una segunda derivada de que el ser humano entienda el concepto de futuro es la aparición del dinero. Y una tercera derivada de la aparición del dinero y del concepto de futuro es la aparición del tipo de interés. Es una consecuencia lógica del simple hecho de que el ser humano tenga conciencia de que existe un futuro que es más o menos controlable o acotable si tenemos herramientas.

    Este mismo concepto de futuro es el que hace que exista la propiedad privada. Que razón podría tener un ser humano para atesorar tierra (por ejemplo) sino fuera por que de ella puede sacar sustento y así acotar los infinitos posibles futuros que debe afrontar. Todos aquellos en los que tenga comida serán seguro más benévolos que aquellos en los que tenga falta de la misma. Y quien dice comida, dice cobijo, medio de transporte o cualquier otro tipo de herramienta que nos sirva para acotar dicho futuro incierto.

    Pues bien, como decía, el ser humano siente la necesidad de atesorar valor (llamemos lo así). Ese valor será intercambiable por aquello que necesite en el momento en que lo necesite. O este valor será capaz de generar más valor (a lo que llamaríamos un activo). A partir de este deseo de acopio de valor, surge también la posibilidad de financiar proyectos. Una vez tengo una determinada cantidad de dinero guardado, si tengo perspectivas de que el futuro no va a ser muy negro, quizá pueda prestarlo para que un tercero encare un proyecto ilusionante y provechoso.

    Pero claro está, sabemos que el futuro es incierto y estos proyectos aunque ilusionantes, quizá no lleguen a ser provechosos. Existe un riesgo, y normalmente me gustaría recibir algo a cambio de asumir ese riesgo. O puedo pensar que al prestar el dinero me convierto en "socio" del que quiere desarrollar el proyecto, por lo cual tendré derecho a parte del hipotético beneficio futuro. Seguramente, la primera definición fue la que poco a poco se impuso en el mundo. Aunque la segunda también ha subsistido hasta nuestros días (lo que hoy conocemos comunmente como "la bolsa").

    De este modo podemos ver la lógica detrás de los tipos de interés. Mucho debate habrá para dilucidar si los tipos de interés, son algo natural de las relaciones sociales de seres humanos o es solo un invento. Yo creo que es un poco una mezcla. Es un invento humano, si, pero como resultado a unas necesidades reales que tenía la sociedad.

lunes, 7 de diciembre de 2020

Covid. Pasa la solución por los confinamientos?

       Parece que en el decadente occidente se ha buscado la solución que más se ajusta a su valía como sociedad. El medievo. Y es que así es, cada día mas el antiguo occidente y sobre todo Europa se asoma más y más a una feudalización insoportable. Se ve claramente y se veía antes de esta pandemia en las políticas generales que se daban en Europa. Los británicos los vieron venir y prefirieron apearse. Aun así no es que les vaya a ir mucho mejor, pues la altura moral de sus políticos no es mejor que la de los burócratas europeos. Es similar. Pero como digo se veía venir desde hace tiempo. La deriva liberticida europea principalmente motivada por la avalancha reguladora y por la progresiva red clientelar desarrollada año tras años en los últimos lustros, nos está llevando poco a poco cada vez más inexorablemente hacia una suerte de feudalismo dónde unos pocos lo tendrán todos y unos muchos no tendrán prácticamente que comer. Y lo peor nos será eso. Lo peor es que a aquellos que no tengan casi nada, les será muy difícil revertir dicha situación. Es lo que tiene la falta de libertad. Que una vez que llega impide los desarrollos personales y vitales.

    Pero tampoco quiero desviarme mucho del tema principal que es el Covid y cómo combatirlo desde el momento cero. En Europa en general, se ha optado por las técnicas liberticidas de encerrarnos a todos en casa y marearnos con mil y un consejos diferentes de qué hacer y qué no. Con medidas absurdas que pocos días después son revertidas o con otras que simplemente son las opuestas a las que se aplican en un país o región vecinas. Pero lo interesante de esto son las restricciones al movimiento.

    Cuando hablo con mis amigos y conocidos siempre les hago la misma pregunta ¿Qué pasaría con el Covid, si desde el momento en que estuvieses contagiados te saliese un punto rojo burdeos en la frente del tamaño de una uña? Con solo mirar a alguien a la cara, sabrías si está infectado. Al levantarte por la mañana y mirarte al espejo, podrías comprobar inmediatamente que estas infectado, Cuando entraras en el metro, la gente te rehuiría y se apearía cuanto antes. Te quedarías solo en el metro. Con todas estas descripciones pretendo ser gráfico. Pretendo hacer ver, que de esta manera el contagio persona a persona sería muy complicado, por que el distanciamiento social sería automático. Cualquiera que tuviese miedo a morir, y creo que en ese campo somos mayoría, evitaría todo contacto con alguien que tuviese un punto rojo en la frente. 

    Ya sabemos que la enfermedad no genera dichos puntos. Es más, durante los primeros días, no presenta ningún síntoma. Sin embargo es cuando más contagiosa parece ser. Los famosos asintomáticos. Me vuelvo a preguntar ahora. ¿No sería lo más adecuado averiguar quién son estos asintomáticos y enfermos en general y pintarles un punto en la frente? Evidentemente estoy exagerando. No pido que a todo aquel que esté enfermo se le pinte un punto en la frente. No quiero estigmatizar a nadie. Pero si supiésemos quien está enfermo podríamos aislarlo a él solo y no a toda la población y economía al completo. No secuestraríamos libertades y sobre todo futuro. Podríamos ser quirúrgicos. Podríamos aislar a personas no a países. Podríamos defender mejor a los débiles. En lugar de eso se nos dan mil medidas totalmente arbitrarias que nos confunden y nos desmotivan. Que hacen que no sepamos muy bien qué podemos y qué no podemos hacer. Que nos hagan sentir forajidos simplemente por pisar la calle. Que nos motiven a auto confinarnos. 

    Las consecuencias de todo esto van a ser catastróficas. Dramáticas para muchas familias. Y a los nuevos nobles feudales tanto les da. Si enferman, van a hospitales privados donde reciben tratamientos de primera calidad. El populacho solo puede rezar por tener acceso a cierta medicación y quizá un respirador si es que su enfermedad se tuerce sobremanera. Los nobles seguirán comiendo carne, mientras la plebe tendrá que conformarse con raíces, pues es fácil que ni cereal tengan.

    Lo más cercano al punto rojo en la frente, que sería la utópica situación ideal, son los tests masivos y los seguimientos de casos.  El abaratamiento de costes de dichos test un factor crucial. Ahora, a 7 de diciembre empiezan a leerse artículos que nos hablan de la llegada de estos tipos de test a las farmacias. Ocho meses después del comienzo de la pandemia en este país. Casi un año desde que oficialmente se tuviera conocimiento de esta enfermedad. Y aun así se podrá tener acceso a ellos con receta médica, cuando es casi imposible conseguir una.

    Somos merecedores de tanta mediocridad. Muchos dirán que sí, que es lo que hemos votado. Razón no les falta, pero sinceramente creo que no. Que ningún ser humano se merece ser tratado como se trataba a los seres humanos en la Edad Media. Ni aunque hayan sido elegidos en las urnas. Un saludo

martes, 17 de abril de 2018

Grupo San José

  Después de otro largo periodo sin escribir, vuelvo a sentirme con ganas de expresarme y quiero, esta vez, hacerlo, al menos inicialmente con un valor del mercado continuo. Es el Grupo San José (GSJ). Resulta que hoy se ha sabido que el cabildo de la ciudad de Madrid, Adif y el consorcio Madrid Nuevo Norte (formado por BBVA y GSJ) han llegado por fin a un acuerdo sobre el proyecto a realizar en la zona norte de la capital de España. Curiosamente este noticia se hacía pública esta mañana, un poco antes de la apertura de mercados. La reacción inicial  ha sido realmente volátil, subiendo el valor casi en vertical a los máximos del día, para luego ir desinflándose a lo largo del mismo hasta cerrar en mínimos, incluso por debajo de la apertura.

  Me he animado a escribir de nuevo, por que hay un foro al que sigo (en el que no participo, solo leo) el cual me resulta interesante ver como los participantes del mismo sufren las claras reacciones emocionales que tantos y tantos libros de bolsa describen. Euforia y avaricia desmedida en el ataque alcista inicial, perplejidad, angustia, miedo y desánimo en el descenso. Todo en un solo día. Lo más curioso del tema es que yo mismo estoy invertido en este valor y sigo ávidamente los comentarios de los foreros en plan seguimiento intradiario. En mi caso, sin embargo, procuro tener las emociones más contenidas. No siempre lo consigo.

  Lo cierto es que lo que hoy ha hecho este valor, desde un punto de vista técnico y a corto-medio plazo (no intradía, por supuesto) no tiene mayor relevancia. No demasiada, al menos, aun a pesar de lo espectacular del día. Y es que este valor lleva ya desde Noviembre de 2016 en un rango, un tanto descendente, cuya resistencia superior concurre a día de hoy más o menos por los máximos que ha hecho hoy el valor. Es decir, la actividad en el valor en el día de hoy, descabellada no es. Un movimiento más o menos fuerte al alza a buscar zona de resistencia, aupados por la noticia, seguido de aparición de papel en dicha zona de resistencia. Lo más preocupante si cabe, es que al final de la sesión y en la subasta no aparecieron las compras y se mantuvieron las ventas, lo cual indica en principio que las manos fuertes todavía no andan mirando este valor.

  Descrita ya la actividad del día en GSJ veamos un par de gráficos para ver que podemos esperar. Me gustaría aclarar o mejor dicho enfatizar, que lo que digo en el párrafo anterior no pretende decir de ningún modo que lo que ha pasado en el día de hoy con San Jose, sea previsible. Solo digo que era de las cosas más probables que podían ocurrir. Por los motivos que aducía más arriba. Desde mi humilde opinión, hoy era un día para ver el espectáculo tranquilamente y tomar decisiones al final del día. Y para eso voy a hablar del aspecto técnico de GSJ:


GSJ semanal
  Los que hayáis leído algo mío en el pasado, sabréis que me gusta bastante usar el Sequential de Tom Demark. Es lo que tenemos en este gráfico. En el año 2016, GSJ consiguió hacer un Set Up Sell, o 9 velas consecutivas en las que su cierre estaba por encima del cierre cuatro velas antes. Prosiguió un par de semanas más y empezó una corrección que nos ha llevado hasta hoy. Y de momento sigue. Esta corrección, hasta la fecha ha sido en tiempo, pero no en precio. Las correcciones en los mercados se hacen en precio, en tiempo o en ambas. Este valor, en precio casi no ha corregido.

   Tras el Set Up viene el Count Down, o 13 velas no necesariamente consecutivas donde cada cierre es superior al cierre dos velas antes. Sin ánimo de enrollarme más, he señalado las velas 8 y 13, aunque esta última, en teoría no la deberíamos tener en cuenta pues antes de que se materializase, se produjo un nuevo Set Up, ahora Buy, que anularía el Sequential anterior.

  Este nuevo Set Up Buy, tiene un punto más alto el cual está señalado con la línea TDST en el gráfico. Estas líneas suelen ser zonas de fuerte soporte o resistencia. En este caso resistencia. El precio hoy se ha enfrentado a ella y de momento ha perdido. Hoy solo es el martes de la semana, pero es sintomático como poco.

  A parte de Demark se puede ver con cierta facilidad el canal lateral así como el último canal alcista que contiene el precio. Como decía al principio de este post, la llegada a dicho canal era bastante probable y la cuestión real era si sería capaz de romperlo o no. Este es un gráfico semanal y la relevancia de la última vela del mismo, la de esta semana, se hará patente el viernes cuando cierre la semana. De momento solo es un mero espectáculo. De momento los alcistas van perdiendo, pero viendo lo que vemos no hay mayores motivos para pensar que esto vaya a acabar así.

  Por otro lado, las bases de los canales también están bastante claras. Lo normal en estas circunstancias sería intentar comprar lo más cerca que se pueda de la base del canal, usando el mismo como stop.

Veamos el gráfico diario:

GSJ diario


   En este caso tenemos un marco temporal más cercano. Podemos ver el último rally (muy suave) y la actividad de la última semana. Claramente se puede observar que estamos en un lateral. Por Demark igualmente vemos un Set Up Buy que anula al anterior Set Up Sell. Su línea de inicio/máximo (la línea TDST) está en 0.8. Según Demark para que una línea se considere realmente rota, el precio tiene que hacer un máximo y un mínimo por encima (en este caso) de la misma. Los máximos se hicieron hace un par de meses. El mínimo, se ha hecho hoy mismo. Por un sólo céntimo.

  La línea TDST está rota y la bias bajista del gráfico, por tanto, también. Del gráfico diario, por supuesto. Esto no quiere decir que la bias sea ahora alcista. Yo más bien me atrevería a decir que nunca dejó de ser lateral, a pesar de los Set Up.

  Como antes, fuera de Demark, también tenemos el canal del que hablábamos en semanal y en este caso la vela es sin duda muy bajista. Figura de ida y vuelta, martillo invertido o como queráis llamarle suele ser figura de vuelta. Se suele esperar a la vela del día siguiente para confirmar. Pero en cualquier caso muy bonita (para el caso alcista) no es.

  Señales un tanto mixtas en gráfico diario, lo cual suele concordar bien con los laterales. Tanto en semanal como en diario el valor nos dice que no está dispuesto todavía a dejar sus límites actuales. Habrá que esperar por tanto. Compra clara por encima del canal rojo o en la base del mismo. Venta por debajo del canal rojo. Entretanto esperar y disfrutad del espectáculo. Nada en los mercados es absoluto. Todas las señales son relativas. Se debe recordar que los técnicos intentamos acotar aquellos escenarios más probables pero certezas no tenemos ninguna. Por eso repito. Disfrutad del espectáculo. Un saludo




miércoles, 22 de noviembre de 2017

La polémica con los stop loss

  Resulta relativamente común, últimamente, encontrarse con artículos en los que  se nos habla de las veleidades asociadas a los stop loss (o a los stop profit). En muchas de ellas se nos recomienda no usarlos, pues, según dice, pueden dejarnos fuera del mercado en los mejores momentos, son habitualmente "barridos" por las manos fuertes o ideas por el estilo.

  Pero qué es un Stop. Creo que aquí radica en realidad el origen de la polémica. Y es que es evidente que no todo el mundo tiene por que entender lo mismo cuando oye esta palabra. No todo el mundo tiene por que tener el mismo concepto financiero sobre el mismo.

  En general creo, y es solo mi opinión, que la mayor parte de la gente asocia stop a esa orden automática que se deja en nuestro broker que cuando se dan las condiciones adecuadas se ejecuta automáticamente y sin mayor control extra por nuestra parte que el establecimiento del nivel al que queremos que se ejecute la operación. Este tipo de stops, los más comunes en infinidad de plataformas de trading o de inversión, crean recelos, pues pueden dar origen a muchas situaciones que sean vistas por el inversor/especulador como verdaderos tejemanejes del mercado. El típico stop que nos salta y pocas velas después el precio se pone a moverse en la dirección por la que habíamos apostado. O movimientos violentes (muy volátiles) que perforan nuestro stop (y por lo tanto lo ejecutan) para luego cerrar la vela por encima del mismo. A estos se les suele conocer como "barridas".

  Vuelvo a preguntar, ¿Qué es un Stop? Desde mi punto de vista, un stop es una herramienta de gestión de riesgo. Y la debemos usar de la manera más adecuada a nuestro perfil de riesgo y a nuestro sistema de inversión, que deberíamos tener uno. De hecho, el stop, o la ausencia del mismo, debería ser una parte integrante de nuestro sistema de inversión. Es decir, cuando nos ponemos a diseñar nuestro sistema, aquel que nos guía y nos indica cuando comprar y cuando vender, nos debemos ponernos también a estudiar y decidir si dicho sistema ha de usar stops o no. Y por supuesto, estudiar las consecuencias de ambos casos. También deberíamos estudiar la forma y modo de dicho stop. ¿Nos interesa usar el de nuestra plataforma de trading? Quizá no nos interese y creamos conveniente diseñar algún otro mecanismo, que aunque no programable en dicha plataforma, nos sea útil. O quizá si nos interese usarlo, pues aunque veamos la posibilidad de barridos y de quizá poner stops en cambios de tendencia, tras un estudio adecuado veamos que nos vale la pena.

  En esencia un stop no es más que una orden de compra o de venta. Una más similar a las que mandamos al mercado  cuando compramos o vendemos. La diferencia es que, en general y debido al diseño de las plataformas de trading, suelen ser más o menos automáticas. Sin embargo un stop no debe ser sino un nivel conceptual de nuestra aversión al riesgo. Una herramienta, sofisticada o no, para poder operar con cierta tranquilidad. Puede que el algoritmo que cada uno usemos para averiguar los niveles de salida, sea de lo más complejo. Pero no creo que sea adecuado despreciar este tipo de herramientas solo por que sí. Un saludo